Se disputaba un partido del US Open entre Andy Murray y un rival que desconozco, y luego que Andy ganase un punto los ball boys tuvieron que poner manos a la obra y facilitarle pelotas para comenzar a jugar el siguiente punto. Claro que todo este movimiento tiene que ser bien coordinado y sobre todo muy rápido. En este caso tuvo que ser tan rápido que el bueno del ball boy no tuvo más remedio que saltar las vallas publicitarias para ocupar su nueva posición. Hizo un mal cálculo y casi tiene que pedir el cambio del golpe que se dio.
El pecado estúpido
Hace 9 años
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